Los concejales socialistas Álvaro Foncea y Esther Espinosa han explicado que el Grupo Municipal defenderá en el próximo pleno una moción en la que “pediremos que el ayuntamiento de Logroño declare de interés general para la ciudad la necesidad de contar con un Plan Estratégico de Calles Escolares”. Además, “plantearemos instar a la Junta de Gobierno Local a desarrollar dicho Plan estableciendo unos objetivos mínimos de pacificación de calles de dos centros educativos por año, priorizando aquellos que presentan indicadores más desfavorables”. Queremos que este Plan “se apruebe antes del 1 de enero de 2027”.
Los concejales del PSOE han recordado que en los últimos años “varias ciudades europeas han dado pasos en la transformación de su espacio público para facilitar los desplazamientos activos, recuperar espacios estanciales e incrementar la presencia de zonas verdes en el ámbito urbano”. Y uno de los principales ámbitos de estas transformaciones “ha sido el de los entornos escolares”.
Por eso, “planteamos actuar sobre una serie de ejes”. El primero, y más visible, “es el referente a la siniestralidad, ya que los altos índices de atropellos que siguen lastrando la ciudad de Logroño deben de reducirse a la mínima expresión”.
Otro eje de trabajo se refiere “a la contaminación acústica, debido a que el ruido que sufren los colegios tiene su origen principalmente en el tráfico urbano y afecta de una forma muy desigual a los centros educativos en función de su ubicación”. Por eso, “creemos que sería de especial interés intervenir en aquellas calles con mayor intensidad de tráfico colindantes con colegios”.
Foncea y Espinosa han asegurado que una tercera cuestión “reside en la contaminación atmosférica”. Y aquí, Logroño “no cuenta con un sistema de medición oficial de calidad del aire en los colegios”. Sin embargo, los concejales socialistas han recordado un reciente estudio realizado por FAPArioja y Ecologistas en Acción, estudio “que arrojaba el dato de que solamente un colegio de la ciudad cumple con las recomendaciones de la OMS en cuanto a los niveles máximos recomendados de NO2”.
Finalmente, este Plan “también tiene que abordar la autonomía de la infancia”. Y es que en espacios urbanos que priorizan el tráfico a motor, “el entorno se percibe como inseguro, lo que arroja implicaciones negativas en diversas áreas de la salud de la infancia; desde la actividad física hasta el desarrollo de las funciones ejecutivas se ven limitadas en entornos escolares donde predomina el tráfico a motor”.

